Nada nuevo bajo el sol.  Herman Hesse y Edmundo de Amicis dejaron constancia de ello en sus relatos hace más de un siglo. Hoy, Néstor Belda comparte con nosotros sus reflexiones acerca del papel de la Literatura en la naturaleza humana.

Nada nuevo bajo el sol. Literatura y naturaleza humana

Nuestra evolución está guardada en el lenguaje. Los conocimientos, la cultura, absolutamente todo, ha llegado hasta nosotros en un medio de transporte implacable: La palabra.

Muchas veces nos preguntamos para qué sirve la Literatura. En sus fines más simples, podríamos decir que para entretener. En sus fines más trascendentales, sirve para reflejar la evolución del mundo y desentrañar, con los matices propios de la mirada de cada autor, la verdadera esencia de la naturaleza humana. La Literatura es, sin lugar a dudas, una metáfora de la realidad y la naturaleza humana, expresada mediante el uso artístico del lenguaje.

#Literatura: Metáfora de la realidad expresada mediante el uso artístico del lenguaje. @NessBelda Clic para tuitear

A menudo nos sorprendemos o, si no nos sorprendemos, al menos intentamos explicar la realidad actual como si fuese la substanciación o consecuencia de modas o involuciones sociales. Seguramente, lo que acabo de escribir sea muy complicado de entender. Lo diré de otra manera: No hay nada nuevo bajo el sol, y la Literatura lo refleja.

Recuerdo mi sorpresa cuando leí un cuento titulado «Karl Eugen Eiselein», en el cual se plasmaban algunos de los ¿vicios? ¿defectos? ¿mierdas? del mercado editorial actual y que afecta tanto a escritores como al propio arte literario. El cuento, sin embargo, es de Hermann Hesse, y fue publicado en 1903. Sí, fue escrito y publicado hace 113 años. Nada nuevo bajo el sol.

Hace unos días me enteré de que el Langui ha compuesto un rap para la campaña «Se buscan #VALIENTES contra el acoso escolar», y no pude evitar recordar Corazón, de Edmundo de Amicis, una novela escrita en forma de diario en el cual un niño, Enrique, transcribe sus experiencias durante un ciclo escolar completo. En esa novela, en el capítulo (o día del diario) denominado «El protector de Nelli», aparece una escena de acoso escolar, o bullying para los fanáticos de los anglicismos. Es la siguiente:

El rap contra el acoso escolar del @Langui_Oficial me ha recordado un cuento de Amicis. @NessBelda Clic para tuitear

También Nelli, el pobre jorobadito, miraba ayer a los soldados, pero de un modo así como si pensara: “¡Yo no podré nunca ser soldado!”. Es bueno y estudia; pero está demacrado y pálido y le cuesta trabajo respirar. Lleva siempre un largo delantal de tela negra lustrosa.
Su madre es una señora pequeña y rubia, vestida de negro, que viene a recogerlo a la salida, para que no salga en tropel con los demás, y lo acaricia mucho.
En los primeros días, porque tiene la desgracia de ser jorobado, muchos niños se burlaban de él y le pegaban en la espalda con las carteras; pero él nunca se enfadaba ni decía nada a su madre, por no darle el disgusto de saber que su hijo era juguete de los compañeros. Se mofaban de él, y él lloraba y callaba, apoyando la frente sobre el banco. Pero una mañana se levantó Garrone y dijo:
—¡Al primero que toque a Nelli, le arreo un sopapo que le hago dar tres vueltas!.
Franti no hizo caso, y recibió el sopapo y dio las tres vueltas, y desde entonces nadie volvió a tocar a Nelli.

No os asustéis, solo reflexionad: Corazón fue publicada en ¡1886! Nada nuevo bajo el sol.

Son malas noticias, muy malas noticias. El acoso escolar, como otras tantas miserias humanas, no es el fruto de una moda, del influjo de Internet, de los avances tecnológicos, de la libertad o el resultado de una sociedad decadente. Es naturaleza humana pura y dura, la misma que necesita leyes coercitivas para convivir, incluso para algo tan elemental como no dejar en la vía pública las caquitas de nuestras mascotas. Somos incapaces de vivir en sociedad, de con-movernos, perdón, de movernos-con nuestros semejantes, nuestros «socios de esta vida».

El #bullying no es el fruto de una sociedad decadente. Es naturaleza humana pura y dura. @NessBelda Clic para tuitear

No tengo muchas esperanzas en la humanidad. Lo siento. De verdad que lo siento mucho. A veces quisiera creer que toda la puta mierda que veo es solo la parte visible de un iceberg, que lo bueno está sumergido, que hay miles de millones de seres invisibles dispuestos a emerger para acabar con el acoso escolar, la violencia de género, la discriminación, la corrupción, el terrorismo [seguid vosotros porque me agobio].

Sin embargo, cuando leo Literatura, veo que han cambiado los personajes, que hemos avanzado en ciencia y tecnología, en medicina, vivimos más años, la vida «parece más fácil y divertida», pero seguimos inmersos en la misma miseria humana de hace cinco mil años. Seguimos sin darnos cuenta de que ser feliz en un mundo de infelices solo es una apariencia de felicidad.

Tal vez, si todos leyéramos más tomaríamos la conciencia necesaria para empezar a construir una humanidad feliz. O quizás sea que soy tan pelotudo que, en lugar de estar escribiendo estos artículos, debería dejar de leer para creer que soy feliz.

 

Quizás si leyéramos más, tomaríamos conciencia y construiríamos una humanidad feliz. @NessBelda Clic para tuitear

 

Nada nuevo bajo el sol. Literatura y naturaleza humana

Artículo de Néstor Belda, escritor, corrector, profesor de escritura creativa