Todas son buenas chicas, de Néstor Belda

Un libro escrito desde la búsqueda de una escritura verdaderamente literaria. Todas son buenas chicas es más que una compilación de relatos, es la ópera prima de un avezado escritor y profesor de técnicas literarias, que tras treinta y ocho años de carrera silenciosa decide aventurarse en el mundo de la autoedición.

La cotidianeidad automatiza la mirada sobre la realidad que nos circunda, devora los objetos, los descarta, y el escritor debe volver sobre ella con sentimiento de extranjería.

Néstor Belda

 

Mi primer contacto con la narrativa de Néstor Belda se produjo a través de la lectura de su web de divulgación de técnicas narrativas. La frase que lo encabeza y que he reproducido en el lead de este artículo llamó mi atención desde el principio. He reflexionado sobre ella antes y después de la lectura de cada uno de los diez relatos que componen la ópera prima de este autor argentino afincado en España. A lo largo del artículo intentaré trasladaros mis conclusiones.

Todas son buenas chicas reúne diez historias cuyo hilo conductor está determinado por la presencia de otras tantas mujeres y sus vivencias que influyen decisivamente en la resolución de cada trama. Algunas de ellas son protagonistas incuestionables, otras en cambio, se muestran en un plano secundario, siendo igualmente definitivas en el desenlace incluso en mayor grado que el resto de los personajes. Todas ellas poseen varios rasgos en común: son mujeres actuales que viven sus historias dentro de un marco real y cotidiano, todas leen y algunas, también escriben. Equivocadas o no (eso lo deberá valorar el lector), toman las decisiones que consideran correctas y no se arredran ante las dificultades. Y todas, todas ellas, coincide el autor, son buenas chicas.

#Todassonbuenaschicas @NessBelda 10 historias de mujeres actuales en un marco real y cotidiano. Clic para tuitear

 

Todas son buenas chicas Moon

Todas son buenas chicas Moon

 

(…) esa percepción que tengo de la mujer, se me ha colado en esta colección

Curiosamente, el título de esta compilación es en esencia el único elemento valorativo que se permite el narrador en su libro. La elección fue especialmente complicada para Néstor, pero el resultado final no podía ser más satisfactorio. Es un título atractivo, cohesiona las historias y constituye un primer paso hacia la comprensión psicológica de los personajes femeninos. En cada relato, Néstor Belda deja la impronta de su conocimiento de la mentalidad femenina.
Personajes como Sonia, July, Raquel, Constance o la inquietante Ivana captan la atención del lector por la fuerza que transmiten o por todo aquello que omiten, obligando a este a desandar el camino trazado en la narración para buscar nuevos planos de significado.

Hay mucho para explorar en lo cotidiano

Todas son buenas chicas es la obra de un narrador, de un contador de historias que extrae sus argumentos desde la perspectiva de la observación de la realidad. Néstor Belda se centra en lo pequeño, en el detalle de lo cotidiano. Los diálogos, las construcciones espaciales y la puesta en escena introducen al lector en situaciones vivas en las que se adentrará deslizándose entre claves y matices, hasta el punto de empujarlo a una segunda lectura de la que extraerá sus propias opiniones. El autor nos tiende un puente hacia el mundo íntimo y personal de sus personajes con sus atributos de narrador invisible, permitiendo que ellos nos vayan marcando el camino hacia su interior: sus motivaciones, deseos y frustraciones.

Todas son buenas chicas. Nestor Belda by Rosa Prat

Todas son buenas chicas. Néstor Belda by Rosa Prat

 

Intento escribir literariamente

Néstor Belda nació en Mendoza, Argentina, en 1962. Comenzó a escribir a los 14 años animado por su profesor de narrativa, el escritor Américo Calí (1910-1982). Fue coordinador del foro de debates literarios y filosóficos “Gargantúa” y desempeñó diversas funciones como orientador y profesor de técnicas narrativas en varios grupos literarios. Ya en España -donde lleva 12 años-, desarrolla diferentes actividades en el ámbito de Filosofía para Niños: imparte cursos de escritura y técnicas narrativas para profesionales de la educación en la Asociación de los Centros de la Comunidad Valenciana, es coordinador de maquetación on-line de la Revista Internacional de los Centros Iberoamericanos y fue codirector del taller «Fantástica de creación literaria» del XXV Encuentro Internacional celebrado en abril de 2014. También es miembro del equipo de investigación-acción docente y de creación narrativa «Mi balza roja».

Ameno, rechaza lo superfluo, escrito para leer buena literatura.#resena @NessBelda Clic para tuitear
Nos hallamos ante un narrador experto en el uso de las técnicas del minimalismo literario que aplica en cada uno de los relatos de esta compilación, brindando al lector la oportunidad de profundizar en el plano narrativo y extraer sus conclusiones desde su propia experiencia emocional. Todas son buenas chicas es un libro ameno que se vale de una escritura que rechaza lo superfluo, en el que destacan la perfección expresiva, la verosimilitud y la parquedad del lenguaje. Un libro escrito para leer buena literatura.

Ninguna editorial del universo ha recibido jamás un manuscrito mío

No cabe duda de que estamos hablando sobre un publicador novel que dista mucho de ser un escritor novel. Tras treinta y ocho años de “callada” actividad, Néstor Belda decide lanzarse a la escena literaria animado por sus amigos y compañeros de letras.
Así nace Todas son buenas chicas, una obra autoeditada teniendo en cuenta todos los criterios de calidad. Debidamente corregida, con un diseño de portada creativo y original e impecablemente prologada por la escritora Antonia María Carrascal, rompe con la leyenda negra que rodea a esta forma de publicación, a menudo llevada a cabo a la ligera por personas cuyos intereses están muy alejados de la creación de una obra literaria. Néstor Belda no confía, obviamente, en el negocio editorial y habla de ello sin ambages, sabedor de que su sinceridad puede granjearle enemistades. Considera que sus criterios y los del mundo editorial no coinciden “en el concepto y finalidad del hecho literario”, que “el negocio editorial está más cerca del negocio financiero y del entretenimiento que del arte literario” y que sus únicas aspiraciones son vivir “para” y “de” la literatura”. Valiéndose de su experiencia y saber hacer en las RRSS, en tan solo quince días y sin campaña de marketing ni presentaciones en librerías, ha vendido 50 ejemplares y está obteniendo muy buenas críticas.
Tan buenas como las chicas de sus relatos.

Todas son buenas chicas y yo.

Todas son buenas chicas y yo.

Para leer la entrevista a Néstor Belda en el BLOG de la REVISTA: Haz clic aquí.

 

El negocio editorial, más negocio financiero y entretenimiento q arte literario. @NessBelda Clic para tuitear

 

Dibujos digitales a partir de fotografía de Rosa Prat Yaque

Reseña de Txaro Cárdenas