Comanchería,  de David Mackenzie

Título: Comanchería. Título original: Hell or High Water.

Año: 2016. Dirección: David Mackenzie.

Guion: Taylor Sheridan.

Música original: Nick Cave y Warren Ellis.

Montaje: Jake Roberts.

Dirección de fotografía: Giles Nuttgens.

Reparto: Jeff Bridges, Chris Pine, Ben Foster, Gil Birmingham, Katy Mixon, Marin Ireland, Melanie Papalia, Alma Sisneros.

Página web oficial

Comanchería es un cruce de géneros y variantes cinematográficas. Por un lado, habría que hablar del cine de frontera (el cual incluiría, en particular, el western de frontera), de toda una serie de películas cuya trama se desarrolla en Arizona, Colorado, Nuevo México y en el sur de California y Texas, en territorios donde la frontera mexicana está cerca y en los que esa proximidad con un país y una cultura muy diferentes ponen a prueba la identidad, la visión del mundo y la cohesión de la cultura anglosajona. Recordemos títulos como Buchanan cabalga de nuevo (1958) y Estación Comanche (1960) de Budd Boetticher, Arizona, prisión federal (1958) de Delmer Daves, Mayor Dundee (1965) y Grupo salvaje (1969) de Sam Peckinpah, La venganza de Ulzana (1972) y, en tiempos recientes, Los tres entierros de Melquiades Estrada (2005) de Tommy Lee Jones, Babel (2006) de Alejandro González Iñárritu, No es país para viejos (2007) de los hermanos Coen o Sicario (2015) de Denis Villeneuve. Todos estos títulos tienen en común que sitúan a sus personajes en encrucijadas morales o vitales de gran envergadura y, en el reto, tienen que superar un desafío importante a ideas que consideraban profundamente arraigadas. Por otro lado, estaría el cine noir y, en concreto, aquellas películas que tienen un atraco como el elemento central de su trama: La jungla de asfalto (1950) de John Huston, Atraco perfecto (1956) de Stanley Kubrick o Reservoir dogs (1992) de Quentin Tarantino. Este cruce lleva a que Comanchería pueda ser definido como un neowestern noir cuyo antecedente más directo es, evidentemente, La huida (1972) de Sam Peckinpah.

El director David Mckenzie traslada el espíritu de este cine a los tiempos actuales, a unas circunstancias sociales y económicas que podemos suponer como derivadas de la crisis iniciada en 2008 y ejecuta un thriller de gran potencia que sabe llevar a muy buen ritmo a lo largo de todo el metraje.

 

 

#Comanchería, thriller de gran potencia, muy buen ritmo a lo largo de todo el metraje. @jmcruzbar Share on X

Para conectar con el espectador, el guion de Taylor Sheridan, autor también del libreto de Sicario, utiliza toda una serie de clichés que están arraigados en el imaginario inconsciente de cualquier cinéfilo. Así, por ejemplo, el del profesional a punto de retirarse (interpretado por un magnífico Jeff Bridges) que ha de hacer su último trabajo y que está presente en títulos tan conocidos como La legión invencible (1949) de John Ford o Un día de furia (1993) de Joel Schumacher. Igualmente, la convivencia interracial (con sus tensiones) entre dos personajes que tienen el mismo objetivo remite a Centauros del desierto (1956) de John Ford. Asimismo, las tramas paralelas entre los delincuentes y los policías que los persiguen nos hace recordar a títulos como el ya citado La huida, Thelma y Louise (1991) de Ridley Scott   o Un mundo perfecto (1993) de Clint Eastwood. No obstante, hay una vertiente temática en Comanchería que ya estaba presente en el anterior trabajo de Mackenzie, Convicto (2013), y que se relaciona con la naturaleza de los vínculos familiares y la pervivencia de su intensidad en un entorno fuertemente hostil y adverso, algo que explicaría el interés del director escocés en el proyecto.

Película recia, sobria y muy bien narrada, Comanchería sabe cómo lograr mantener la atención del espectador y realizar un duro retrato de unos tiempos salvajes en los que la única esperanza parece ser encontrar un refugio precario y siempre amenazado por que el pasado venga a ajustar las cuentas pendientes.

 #Comanchería, neowestern noir con componentes sociales derivados de la crisis del 2008. @jmcruzbar Share on X

Nota (de 0 a 10): 7,5.

Lo que más me gustó: El control de su ritmo narrativo. La interpretación de Jeff Bridges.

Lo que menos me gustó: Es menos de lo que quiere parecer.

 

Dentro de la estupenda banda sonora de la película compuesta por Nick Cave y Warren Ellis y que incluye, además, numerosos temas country, hemos seleccionado Blood, Sweat and Murder de Scott H. Biram.

 

Crítica de José Manuel Cruz