Tanto nivel literario como cinematográfico, el género de Ciencia Ficción siempre se encuentra de un largo debate sobre su calidad o incluso, el mero motivo de su existencia. Quizás se deba a que la Ciencia Ficción engloba más de una percepción sobre la naturaleza humana (desde lo antropológico, hasta lo social, siempre con la tecnología como estandarte) o al hecho, que el género es en sí mismo, una respuesta de la incertidumbre hacia el futuro. El ámbito televisivo no es la excepción y en los últimos años, la llamada «edad de oro» de la pantalla chica ha traído consigo un intrigante revival de la Ciencia Ficción en todo tipo de series con las más variadas propuestas. La visión científica del arte — o en todo caso, esa percepción de lo científico interpretado desde el cariz de la imaginación humana —   brinda a las series la oportunidad de hacerse preguntas acerca de lo humano, pero también, la cualidad del tiempo y la realidad como parte de planteamientos mucho más profundos sobre la ética y la moral. Después de todo, la Ciencia Ficción es quizás la perspectiva más prolífica y audaz sobre las esperanzas colectivas, los infinitos matices de la imaginación y más allá, esa insistente necesidad del hombre de cuestionarse así mismo una y otra vez.

Si te gusta la ciencia ficción, aquí tienes 5 propuestas de #series que quizás desconozcas. #cifituits #TV. @Aglaia_Berlutti. @Counterpart_STZ @TheCrossingABC @OriginSeries @ExpanseSYFY @PKDAmazon Share on X

Durante el año 2018, la televisión ofreció todo tipo de propuestas, utilizando la Ciencia Ficción como un recurso inmediato para analizar el hombre y la forma en que asume el mundo y su circunstancia. Pero quizás las más atractivas  —y por extraño que parezca, las menos populares de cara al gran público—  son las siguientes:

Las cinco mejores series de ciencia ficción

Counterpart: (Justin Marks para Starz. HBO)

Las mejores series de ciencia ficción 2018 —1—

Las cinco mejores series de ciencia ficción que seguro no conoces

En más de una ocasión, se ha dicho que el actor J.K Simmons es un «secundario de lujo», una expresión más o menos despectiva que suele usarse para designar a grandes actores que no han tenido reales oportunidades dentro de la pantalla grande o en su defecto, parecen encontrarse al borde de la caracterización y de un tipo de personajes de una rara complejidad. Tal vez por ese motivo, el actor es el ideal para retratar un único personaje con múltiples facetas en la singular serie Counterpart, en la que Simmons tiene la oportunidad de crear no sólo una extrañísima versión sobre el multiverso como teoría  —esa versión sobre la realidad desdoblada y convertida en versiones de una idea mucho más amplia sobre la incertidumbre —, sino, además, demostrar la complejidad de su vasto registro actoral. El actor encarna a la vez al pacífico burócrata Howard Silk, devoto esposo de una mujer en coma a la que visita cada noche y también, a Howard Silk, un espía cruel, frío y despiadado, capaz de matar con la misma habilidad con que su otro yo anónimo y desconocido, sonríe a la enfermera de turno que cuida de su esposa durante su silenciosa convalecencia. Genéticamente idénticos, ambos son reflejos uno del otro, pero a la vez, contradicciones de una misma identidad. El resultado es un peculiar juego de espejos que convierte a la serie Counterpart en un thriller con un guion sólido y bien estructurado, pero sobre todo, una propuesta que analiza con una metódica elocuencia el hecho mismo sobre los elementos que crean la realidad. Sin crear nada original (hay demasiadas referencias evidentes de otras historias semejantes para serlo), la historia se toma con cuidado y meticulosa elocuencia la percepción sobre quién somos, pero, sobre todo, quienes podríamos ser en las circunstancias adecuadas.

The Crossing: (Jay Beattie y Dan Dworkin para ABC

Las mejores series de ciencia ficción 2018 —2—

Las cinco mejores series de ciencia ficción que seguro no conoces 1

Con su cuidada atmósfera y un guion pausado que no se prodiga demasiado The Crossing es una mirada a la ciencia ficción en la que el misterio se confunde con la intriga, a la vez que crea un hábil subtexto sociológico e incluso político. La percepción de la serie sobre el tiempo y sobre todo, de la naturaleza humana, construye un sólido argumento que avanza con facilidad sobre una premisa en apariencia inverosímil: El Sheriff de un pequeño pueblo norteamericano descubre cientos de cadáveres en una playa aislada. No parece haber explicación para una tragedia de semejantes proporciones y desde el comienzo, el enigma se sustenta en una cierta sequedad narrativa que brinda a la serie el punto de vista de una crónica efectiva y veraz. Poco a poco, la verdad se descubre a través de los testimonios de los pocos sobrevivientes a lo que sea haya sucedido en medio de un suceso semejante que parece flotar en medio del misterio y la improbabilidad: el grupo de hombres y mujeres son refugiados del futuro distante, del que huyen de la aniquilación étnica.

El ritmo de la serie es casi frenético y desde las primeras escenas, parece tener la intención de brindar la mayor parte de la información que el espectador necesita en el menor tiempo posible. Pero, además, dibuja un panorama casi rural sobre cómo un hecho semejante puede afectar a una comunidad pequeña y levemente aislada. El viaje en el tiempo sigue siendo el elemento más llamativo, pero el argumento de The Crossing no parece obsesionado con analizar el proceso sino sus efectos. Entre tanto, el misterio aumenta de nivel a medida que la idea de la matanza que enfrenta los refugiados tiene tintes evidentes de genocidio, una idea que la serie maneja con inteligencia y sin estridencias. Al final, The Crossing medita sobre el miedo y la inquietud paulatina sobre el futuro con una enorme habilidad narrativa.

Origin: (Mika Watkins para Youtube Prime)

Las mejores series de ciencia ficción 2018 —3—

Las cinco mejores series de ciencia ficción que seguro no conoces 2

Tom Felton y Natalia Tena

Con un más que evidente parecido con la película del 2016 Passengers de Morten Tyldum, Origin es una curiosa combinación entre ciencia ficción, drama y una cierta amargura existencialista que no logra del todo ser creíble, a pesar de sus buenos momentos y más que satisfactorio diseño de producción. Con sus dos primeros capítulos dirigidos por Paul W.S. Anderson (director de la franquicia Resident Evil), la serie es una combinación extraña de elementos que remiten desde al Alien de Ridley Scott (con sus espacios cerrados, oscuros y agresivos) hasta la frialdad espectral de 2001 de Stanley Kubrick, con la que comparte ideas más o menos semejantes sobre la naturaleza humana, el desarraigo y el aislamiento.

La serie tiene el mismo punto de partidas de otras tantas historias de expedicionarios espaciales: En el futuro lejano, Siren Corporation envía a un grupo de colonos al planeta Thea, cuyo clima y geografía son muy semejantes a la de la tierra. De la misma manera que Passenger, dos de sus pasajeros despiertan de manera prematura del sueño criogénico para descubrir que la nave Origin no sólo se encuentra a un paso del desastre, sino que además ha sido abandonada por su tripulación en medio de una tragedia de proporciones monumentales que la serie dibuja con rápidas y no siempre efectivas secuencias de información. No obstante, Origin parece apostar más a la intriga y al suspenso que a la acción, por lo que su argumento comedido - y por momentos excesivamente complejo - podría desembocar en una propuesta de enorme interés a medida que la trama avance hacia el núcleo argumental que la sustenta.

The Expanse: (Mark Fergus y Hawk Ostby para Syfy y en su cuarta temporada, para Amazon Prime)

Las mejores series de ciencia ficción 2018 —4—

Las cinco mejores series de ciencia ficción que seguro no conoces 3

Con una sólida, aunque reducida base de fanáticos y el apoyo incondicional de la crítica, The expanse es quizás la mejor serie de ciencia ficción del año, que resume en un mismo argumento una versión política sobre la tecnología, una poderosa reflexión sobre la naturaleza humana y por eso no fuera suficiente, un interesante Universo en expansión que analiza la noción sobre el espacio profundo desde una perspectiva casi humanista. El resultado es una serie difícil de definir y que tuvo un comienzo accidentado: su primera temporada tuvo críticas contradictorias y mínimas audiencias. No obstante, las siguientes (dos actualmente estrenas y una cuarta en producción) dotaron a la serie su cualidad de culto. Con su meditada percepción sobre el dolor, el miedo y el poder, The Expanse desafía los límites y clichés del género, para crear algo por completo nuevo y sobre todo, lo suficientemente sólido para elaborar una percepción articulada sobre el bien y el mal, en condiciones críticas.

Philip K. Dick’s Electric Dreams (Ronald D. Moore para Amazon Prime

Las mejores series de ciencia ficción 2018 —5—

Las cinco mejores series de ciencia ficción que seguro no conoces 4

Con el mismo tono de Black Mirror y otras fantasías distópicas semejantes, la serie basada en la obra de Philip K. Dick, juega con la noción sobre el futuro desde la concepción de lo inevitable. Ambientada apenas cinco años más allá de nuestra época, la historia central (dividida en capítulos independientes ambientados en el mismo Universo) elabora todo tipo de hipótesis sobre lo que podría ocurrir a cercano y mediano plazo, creando un inquietante lienzo en el que lo tecnológico, lo moral y lo ético se cuestionan a través de una percepción dolorosa sobre la existencia, los errores y temores colectivos y a la vez, la desaparición progresiva del individuo. Alejada de las innovaciones tecnológicas de alto vuelo, la serie parece más interesada en meditar sobre la transformación del espíritu humano a través del avance formal de nuestra cultura y la posibilidad del miedo como una forma de moraleja tácita que sostiene al argumento principal.

 

Un artículo de Aglaia Berlutti

Portada: David de la Torre