Acaba con las distracciones, tu blog te espera

Los que tenemos un blog (o varios blogs) conocemos de primera mano los problemas a los que nos enfrentamos. Los blogs no son cosa de niños, llevar un buen blog, mantener su contenido semana a semana, mes a mes, no es una tarea sencilla, al contrario, tarde o temprano, el blog te desgasta y te encuentras falto de ánimo, cansado o con ganas de mandarlo todo a la mierda.

Uno de nuestros mayores problemas suele ser la falta de tiempo para escribir, existen otros muchos, pero ese suele ser el que más nos pesa. La mayoría tenemos nuestros trabajos que tienen poco ver con nuestro blog (otros tienen además familias) y sostener una creación de contenido a buen ritmo resulta complicado. Además, por si esto no fuera poco, nos enfrentamos a las terribles distracciones de Internet…

Para los escritores y los blogueros de hoy, Internet es un devorador de tiempo, un agujero negro del que es muy complicado escapar. Por suerte para nosotros, la misma Internet nos ofrece algunas buenas soluciones, como aplicaciones que limitan tu tiempo en las redes o extensiones de Google Chrome que te impiden entrar en algunas páginas que previamente le hemos marcado. Todo esto está muy bien y nos permite concentrarnos, además, existen programas y aplicaciones varias que nos permiten “escribir sin distracciones”.

Yo, por ejemplo, trabajo desde casa. Vivo en la principal avenida de mi ciudad y esto supone un enorme problema, ¿por qué? Mi vecino que sale a fumar y le grita a su colega que pasa por debajo, los perros que se pelean en la acera de enfrente, el autobús, los coches, esa persona que grita en la esquina… Estamos continuamente bombardeados de distracciones. Si te pasa como a mí, cualquier sonido captará tu atención y poco a poco te irás cabreando llegando, a veces, a límites ridículos.

Escribir es de por sí un trabajo que requiere mucha concentración y mucho sacrificio, escribir contenidos para un blog es todavía más costoso por eso es necesario tener claras algunas cosas.

1. Identifica tus distracciones

Anota qué es lo que te ha distraído, qué has hecho, y por qué crees que te has distraído. Clic para tuitear

Las distracciones, como el diablo, tienen muchos nombres. Pueden ser sonidos, pueden ser compañeros de trabajo, pueden ser familiares, puede ser que te entre hambre a ciertas horas… Puede ser desinterés o falta de implicación. Lo importante es que si quiere vencer a las distracciones tendrás que identificarlas.

¿Qué hago cuándo no estoy escribiendo?

Si te sientas a escribir y, de repente, te das cuenta de que no lo estás haciendo fíjate en lo que haces, anota qué es lo que te ha distraído y qué has hecho, dónde estabas y cuándo sucedió. Anota por qué crees que te has distraído.

2. Encuentra el patrón en las distracciones

Las distracciones suelen tener un patrón similar.

A la mayoría de nosotros trabajamos mejor por la mañana (y lo hacemos mucho mejor a medida que nos hacemos viejos), nos entra modorra después de comer, algunas personas necesitan siesta, otras se aburren si trabajan mucho tiempo en el mismo lugar…

Fíjate en esos periodos de aburrimiento o distracción, ¿qué tienen en común? ¿Estás cansado a ciertas horas del día? ¿Te entra el sueño después de comer? Trata de encontrar el patrón de las distracciones y cambia algo, haz algo distinto para salir de esa espiral.

3. Busca distracciones útiles

A veces, sobre todo mientras investigo o cuando hago traducciones, tengo que leer textos muy extensos, enrevesados, complicados. Mi mente tiene sus propios mecanismos de defensa e inmediatamente comienza a divagar. En ese momento, cuando más concentrado debería estar en la lectura, mi cabeza recuerda un millón de cosas importantes, cosas que solo recuerdo cuando necesito estar totalmente concentrado en una tarea.

Para esto hay una solución bastante sencilla, cuando tu cerebro te empiece a recordar todas esas cosas simplemente coge un papel y las escribes. De esta forma te podrás quitar de la cabeza todas esas cosas que te asaltan en los momentos más inoportunos, además conseguirás tener una buena lista de cosas que hacer.

Escribe en un papel los pensamientos que te distraen. Así te los podrás quitar de la cabeza. Clic para tuitear

4. Termina con las distracciones inútiles

Aquí es donde está la chicha de todo este artículo, ¿verdad? Esto no será sencillo, no será divertido. Si eres de los que está continuamente revisando el correo electrónico (culpable), las actualizaciones de Facebook (culpable) o el teléfono móvil (inocente, odio los móviles) esto va a ser una enorme putada para ti. No me gusta tener que ser yo el que te diga esto, pero… Eres adicto a las distracciones. Así que…

  • Teléfono móvil. Apaga tu teléfono móvil y no me refiero a que lo pongas en silencio. Apágalo para que no haya vibraciones y timbrazos molestos. O apaga las notificaciones de las aplicaciones o, simplemente, déjalo en otra habitación. Bien lejos.
  • Sin conexión. Puedes escribir a mano o con una máquina de escribir (no estoy de broma, no). Si necesitas Internet para investigar tu artículo, puedes escribir el borrador a mano antes de ponerte a escribir. Una buena idea es usar Google Drive que te permite trabajar sin conexión.
  • Puertas. Encuentra un buen lugar para trabajar, un sitio tranquilo que puedas cerrar. Stephen King, por ejemplo, aconseja escribir siempre a puerta cerrada. Avisa a tus colegas de trabajo, tus familiares o tus hijos de que no deben molestarte durante ese tiempo.
  • Limita los mensajes. Yo tengo un problema con el correo electrónico, uso la extensión Mail Checker de Gmail y por culpa de ciertos trastornos psicológicos soy incapaz de ver los numeritos en el sobrecito… No puedo, me hierve la sangre, me dan ticks en los párpados… Tengo que revisarlo y dejar el sobrecito en blanco… Es un sumidero de tiempo. No debería revisar mi correo electrónico más de 3 veces al día, si fueran 2 mejor. Lo mismo sucede con las redes sociales, a menos que seas el Community Manager de una compañía o que tu estrategia de medios pase por hablar continuamente con todo el mundo, lo mejor es que te olvides de las redes.
  • Controla el hambre. Deberías tener una botella de agua cerca siempre, a menos que te propongas parar cada cierto tiempo para beber y estirar las piernas. No dejes lo más pesado del día para después de comer ya que te entrará sueño y estarás más “espeso”. El cansancio funciona bien para la creatividad (al estar cansados bajamos algunas de nuestras defensas mentales y escribimos cosas que de otra forma no nos permitiríamos escribir), pero será contraproducente para escribir ese artículo tan extenso y complejo en el que trabajas en este momento. Trabaja en los proyectos más grandes por la mañana temprano cuando tengas mayor concentración, ten siempre un horario y cumple con él, olvídate de “voy a picar algo”.
  • Tiempos. A veces la presión va muy bien para trabajar más rápido. Algunas veces todo lo que necesitas es decirte a ti mismo: tengo una hora para escribir este artículo, es en ese momento cuando aprietas el culo y te pones a trabajar como un loco. ¿Lo consigues? ¿No lo consigues? Eso es lo de menos, lo importante es que te has esforzado. No seas indulgente contigo mismo, la presión es buena.
  • Limpieza. Si tienes el escritorio lleno de mierda (culpable) serás menos productivo. Si te pasa como a mí y tienes el escritorio lleno de papeles, libretas, bolígrafos, tickets, vasos, cascos y libros, lo mejor que puedes hacer es limpiar y ordenarlo. En un entorno ordenado y limpio te resultará más sencillo trabajar bien.
  • Muévete. A veces es necesario levantarse y estirar las piernas, pasar demasiadas horas sentado puede ser un problema, dolores de espalda, músculos entumecidos. Cada cierto tiempo, levántate y muévete un poco.
Cómo evitar 8 distracciones que te impiden concentrarte para escribir en tu #blog @Excentrya Clic para tuitear

Todos estos consejos no son nada del otro mundo pero, créeme, te ayudarán a dejar de lado las distracciones y escribir más y puede que mejor. Gestionar un blog no es un tarea sencilla, muchas veces ese trabajo nos puede y terminamos dejando las cosas a medias, abandonamos el blog, casi sin darnos cuenta y la causa, casi siempre, es la falta de tiempo.

Ahora ya no tienes excusa o, por lo menos, tienes menos excusa que antes. Deja ya el móvil, cierra Facebook y ponte a escribir contenido como un loco.