La muerte del rock se lleva anunciando desde hace más de dos décadas, en cuanto comenzó la resaca del grunge. Para muchos, sobre todo los más jóvenes, es un género que ya no tiene nada que aportar. Con este panorama, el demoledor golpe de timón que pegó hace poco más de un año Demi Lovato, con el lanzamiento de HOLY FVCK, pilló por sorpresa a propios y extraños. Los que estábamos al tanto de sus intenciones, gracias a las redes sociales, nos temíamos que su giro hacia el rock se quedase en otro intento descafeinado al estilo del Plastic Hearts de Miley Cyrus; un quiero y no puedo, o quiero pero no termino de atreverme. Nada más lejos de la realidad, porque Demi nos brindó un disco de rock sin paliativos, incluso algo agotador, según el oyente, al tratarse de un álbum largo en el que apenas levanta el pie del acelerador en ningún momento. Probablemente, pese a las quejas de su núcleo fan duro, que no vio con buenos ojos que su estrella pop se pasase al hard rock, se trate de su trabajo más pulido, sólido y cohesionado. El mejor disco de su carrera.

Con Holy Fuck Demi Lovato nos brindó un disco de rock sin paliativos, su trabajo más pulido, sólido y cohesionado. El mejor disco de su carrera. #Críticamusical: @dariovilas. Clic para tuitear

Por el camino, después de una larga gira de presentación en la que convenció de que podía ganarse a una nueva audiencia, gracias en gran parte a la tremenda banda que formó —con mención especial para una Nita Strauss que en ocasiones le robó demasiado protagonismo en los conciertos y que se quedó por el camino—, perdió el apoyo de una parte de su fandom, que echaba de menos a la diva pop, sustituida ahora por una siempre eficiente vocalista que se desgañita en cada concierto para tratar de suplir su falta de garra (algo en lo que Cyrus le lleva ventaja, aunque no supiera sacarle partido; Miley posee una raspy voice fabulosa para el rock).

Desde el cambio, Demi Lovato ha sacrificado técnica por potencia, y el resultado es desigual en los conciertos que hemos podido ver hasta la fecha. Pero es una cantante grande, enorme, una de las mejores del mundo a día de hoy, así que pronto dio con la tecla para reconciliarse con su público: versionar sus temas icónicos de pop en clave rockera.

Llevarse lo viejo a su nuevo terreno le dio resultado, sus grandes éxitos son celebrados y coreados con entusiasmo en cada actuación.

Por consiguiente, era cuestión de tiempo que la hiperactiva Lovato anunciase un disco de versiones: Revamped (DLG Recordings, 2023). No en vano, después de coquetear con la muerte —por la vía de la sobredosis de rigor, qué pereza—, la cantante entró en una etapa ultraproductiva y este es el tercer trabajo que publica en menos de dos años.

Vampirizar su propia obra parecía buena idea, y probablemente lo fuera. Pero la ejecución falla, por mucho que me cueste admitirlo, porque tenía esperanzas puestas en que esto funcionara, que Demi terminase de encontrarse cómoda como vocalista de rock y se afianzase.

¿Por qué no cuaja Revamped? Después de varias escuchas reposadas, he llegado a la conclusión de que hay dos motivos principales: las versiones no aportan nada, no se desmarcan lo suficiente de las originales, y Lovato abusa muchísimo del autotune, lo que no tiene ningún sentido. Todo el disco está sobreproducido hasta la extenuación, cuesta escucharlo del tirón, algo que se tolera mejor en el pop. El traje que mejor le sienta al rock es el de lo visceral y orgánico, es un estilo que parece brotar de las entrañas, mientras que este álbum resulta encorsetado, artificial; demasiados ingredientes y todos medidos con precisión milimétrica, lo que impide que suene fluido y natural. Cuenta con demasiados arreglos, pero es el autotune lo que se lleva la palma como recurso tan innecesario como molesto, si tenemos en cuenta que Demi tiene un vozarrón y una técnica impecable. Como ya mencioné, en directo la vocalista se desfonda al intentar suplir sus carencias para el rock con una potencia de la que en ocasiones pierde el control y acaba en gritos, así que en el estudio debieron pensar que sería buena idea que lo que le falta de rasposidad y suciedad se compensase con tecnología.

Craso error.

Temas como «Confident», que ya de por sí era bastante intenso en la versión del disco homónimo, pierden su frescura por completo a base de guitarras saturadísimas, una batería aplastante y secuencias de chirridos estridentes en el estribillo y en el clímax. «Heart Attack» o «Tell Me You Love Me» cumplen con su cometido de puesta al día de los éxitos comerciales, mientras que otras canciones salen a todas luces perjudicadas, con especial mención para temas obsoletos como «Skyscraper» (¿a alguien le sigue emocionando esta baladilla adolescente?) o «La La Land», esta última un poco más apañada por la aportación de Nita Strauss.

En definitiva, un álbum que se deja escuchar pero no entusiasma en ningún momento, ni siquiera gracias a las colaboraciones de titanes como Slash en «Sorry Not Sorry», que incluye uno de sus inconfundibles solos de guitarra, o de la ya citada Strauss. A nivel de ventas es probable que suponga un repunte, tras el discutible fracaso de Dancing With The Devil, su última entrega pop, cuyos números estuvieron muy por debajo de los habituales, pero que me atrevo a aventurar que acabará convertido en disco de culto con el paso de los años, porque quizás fuera demasiado confesional, largo y denso para su momento. De hecho, en algunas listas de ventas, Revamped ya ha pasado por encima al esperadísimo segundo disco de Olivia Rodrigo, Guts, lo que significa que Lovato aún conserva, o ha recuperado, su gran olfato comercial.

Los dinosaurios que nos resistimos a dar el rock por enterrado celebraremos que cantantes mainstream como Demi Lovato insuflen nueva vida al género, pese a que en esta ocasión no haya cumplido con las expectativas. Esperemos que nos compense en su próximo LP con temas inéditos a la altura de «Eat Me», «29» o el rotundo single «Swine».

Los dinosaurios que nos resistimos a dar el rock por enterrado celebraremos que cantantes mainstream como Demi Lovato insuflen nueva vida al género, pese a que en esta ocasión no haya cumplido con las expectativas. @dariovilas Clic para tuitear
Revamped: Demi Lovato no consigue renacer de las cenizas del pop 1

Para completistas o fans puristas de Demi Lovato.

Lo mejor: las colaboraciones de Slash, Nita Strauss y Bert McCracken.

Lo peor: que algunos de sus temas icónicos pierden frescura con respecto a las versiones originales.

Nota: 5

Crítica de Darío Vilas Couselo

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