Nuestro colaborador Óscar Plasencia ha seleccionado 15 diálogos de películas que forman parte de la historia del cine.

15 diálogos de 15 películas inolvidables.

Y como sabemos que los diálogos cinematográficos no se escriben para ser leídos, hemos ilustrado este post con fragmentos de las películas referenciadas.

Vas a disfrutar…

15 diálogos de películas que nunca olvidarás. Disfruta de esta divertida y entrañable selección de @plasencia_oscar. #cine #cineclásico. Clic para tuitear

15 diálogos de películas que nunca olvidarás

Diálogos de películas —1—

—No es que me importe pero ¿dónde está su marido?

—¡Oh, ha muerto!

—Seguro que usa eso como excusa.

—Estuve con él hasta el final.

—No me extraña que falleciera.

—Lo sostuve entre mis brazos y lo besé

—¡Entonces fue un asesinato!

Groucho Marx a Margaret Dumont. Sopa de ganso. Leo Mc Carey

 

Diálogos de películas —2—

—Yo no utilizo el sexo para conseguir un cliente.

—¿Cuándo lo utiliza?

—Nunca.

—Mi más sincero pésame a su marido.

—No estoy casada.

—Me lo imaginaba.

Pijama para dos. Delbert Mann

 

Diálogos de películas —3—

15 diálogos de películas que nunca olvidarás. Perlas en 35 milímetros 5

El Padrino. Francis Ford Coppola

 

Diálogos de películas —4—

Henry: —Daba igual. Cuando no tenía dinero, salía a robarlo. Lo controlábamos todo. Comprábamos a la policía, a los abogados, a los jueces. Todo el mundo ponía la mano. Y ahora se ha acabado todo. Hoy, las cosas son distintas. No hay acción. Tengo que esperar sentado, como el resto de la gente. Ni siquiera puedo conseguir comida decente. En cuanto llegué aquí, pedí unos spaghetti marinara y me trajeron unos fideos con ketchup. Soy el típico don nadie. Viviré el resto de mi vida como un imbécil.

Uno de los nuestros. Martin Scorsese

 

Diálogos de películas —5—

Patricia: —Entre la pena y la nada escojo la pena, y tú, ¿tú que escogerías?

Michael: —La pena es idiota. Yo elijo la nada. No es mejor, pero la pena es un compromiso. Tiene que ser todo o nada y ahora lo sé…

Él le besa el hombro desnudo que se va asomando, tiene el sombrero sobre la cabeza y fuma. 

Patricia: —¿Por qué cierras los ojos?

Michael: —Para que todo se haga blanco y negro, pero no lo consigo, nunca es completamente negro.

Al final de la escapada. Jean-Luc Godard

 

Diálogos de películas —6—

15 diálogos de películas que nunca olvidarás. Perlas en 35 milímetros 3

Érase una vez en América. Sergio Leone

 

Diálogos de películas —7—

Johnny: —¿A cuántos hombres has olvidado?

Vienna: —A tantos como tú mujeres.

Johnny: —¡No te vayas!

Vienna: —No me he movido.

Johnny: —Dime algo bonito.

Vienna: —Claro. ¿Qué quieres que te diga?

Johnny: —Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años.

Vienna: —Te he esperado todos estos años.

Johnny: —Dime que habrías muerto si yo no hubiera vuelto.

Vienna: —Habría muerto si tú no hubieras vuelto.

Johnny: —Dime que me quieres todavía, como yo te quiero.

Vienna: —Te quiero todavía, como tú me quieres.

Johnny: —Gracias. Muchas gracias.

Johnny Guitar. Nicholas Ray

 

Diálogos de películas —8—

El indio, tanto cuando ataca como cuando huye, es inconstante. Abandona pronto. No comprende que se pueda perseguir algo sin descanso, y nosotros no descansaremos. De modo que al final daremos con ella, te lo promete. La encontraremos, tan cierto como que la tierra da vueltas.

Centauros de desierto. John Ford

 

Diálogos de películas —9—

¿Conocen este chiste? Dos señoras de edad están en un hotel de alta montaña y dice una: Vaya, aquí la comida es realmente terrible. Y contesta la otra: Sí, y además las raciones son tan pequeñas. Pues, básicamente, así es como me parece la vida. Llena de soledad, miseria, sufrimiento, tristeza… Y sin embargo se acaba demasiado deprisa.

Annie Hall. Woody Allen

 

Diálogos de películas —10—

15 diálogos de películas que nunca olvidarás. Perlas en 35 milímetros 2

 

—Puede que el mundo esté podrido, Frank, pero una causa no está perdida mientras alguien esté dispuesto a seguir luchando.

—Yo no soy ese alguien.

—Sí lo es. Tal vez no quisiera serlo, pero no puede remediarlo. Su vida está en contra suya.

Cayo Largo. John Huston

 

Diálogos de películas —11—

¿Te das cuenta, Benjamín? El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín. No puede cambiar de pasión.

El secreto de sus ojos. Juan José Campanella

 

Diálogos de películas —12—

—¿Se da cuenta de que nuestro ejército se enfrenta a una derrota? ¿Qué piensa hacer?

—Ya lo he hecho.

—¿Qué es lo que ha hecho?

—Me he pasado al otro bando.

—Con que al otro bando, ¿eh? ¿Entonces qué hace aquí?

—Bueno, es que aquí la comida es mejor.

Sopa de Ganso. Leo Mc Carey

 

Diálogos de películas —13—

15 diálogos de películas que nunca olvidarás. Perlas en 35 milímetros 1

 

Eggelhofer: —Dígame, señor Williams: ¿tuvo usted una niñez desgraciada?

Earl Williams: —Pues no, tuve una niñez perfectamente normal.

Eggelhofer: —Ya, deseaba matar a su padre y dormir con su madre…

Earl Williams: —Si va a empezar a decir guarradas…

Eggelhofer: —Cuando estaba en la escuela, ¿practicaba la masturbación?.

Earl Williams: —No señor. Nunca abusaría de mí mismo o de alguien. Quiero a la gente, quiero a todo el mundo.

Earl Williams: —Regresemos a la masturbación. ¿Le sorprendió su padre alguna vez haciéndolo?

Earl Williams: —Oh, mi padre nunca, nunca estaba en casa. Era maquinista de tren.

Eggelhofer: —¡¡Muy significativo!! Su padre llevaba uniforme, igual que aquel policía, y cuando él desenfundó la pistola, símbolo fálico inequívoco, usted creyó que era su padre y que iba a utilizarla para acabar con su madre.

Earl Williams: —¡¡¡¡Está loco…!!!!!

Primera Plana. Billy Wilder

Diálogos de películas —14—

Martín (hijo):  —¿No extrañás el país? ¿Nunca te dieron ganas de volver?

Martín (padre):  —Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un verso. No se extraña un país, se extraña un barrio en todo caso pero también lo extrañás si te mudás a diez cuadras. El que se siente patriota, el que se cree que pertenece a un país, es un tarado mental. La patria es un invento. ¿Qué tengo que ver yo con un tucumano o con un salteño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Son estadísticas, números sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente. Tu país son tus amigos y eso sí se extraña. Pero se pasa.

Martín H. Rodolfo Aristarain

 

Diálogos de películas —15—

15 diálogos de películas que nunca olvidarás. Perlas en 35 milímetros 4

John: —Sabes, Pete, jamás serás un buen guionista, ¿y sabes por qué?

Pete: —No, John. ¿Por qué no me lo explicas tú?

John: —Porque dejas que ochenta y cinco millones de aficionados al cine influyan en ti. Para escribir una película tienes que olvidarte de que alguien va a ir a verla.

Pete: —Pues tú vas a conseguir que nadie vaya a ir a ver esta.

John: —Puede que sí, pero yo creo que hay dos modos de vivir en este mundo: uno es arrastrándose, besando culos y escribiendo finales felices, firmando contratos largos, no arriesgándose nunca a nada, no volando, no saliendo de Hollywood y ahorrando dinero hasta el último céntimo. Y cuando eres un cincuentón bien conservado te mueres de un infarto porque tu parte salvaje se ha comido los músculos de tu corazón. El otro modo de vivir es haciendo lo que te salga de los cojones, negándote a firmar contratos, peleándote con aquél que puede degollarte, halagando al desgraciado que pende del hilo que sostienes.

Pete: —Quizá no deberás estar en el mundo del cine.

John: —Quizá tengas razón, chico, quizá no debería. Quizá debería dedicarme a recorrer el planeta invirtiendo en pozos de petróleo, diamantes robados y proporcionando mujeres a marahás.

Pete: —Sí, pero ¿sabes por qué no lo has hecho? Porque en algún rincón de tu ser todavía queda un pequeño átomo de esperanza.

John: —Al diablo la esperanza. Yo moriré pobre en algún sucio hotelucho de Los Ángeles… No quiero ser amargo. Habré contribuido a unas cinco o diez buenas películas, darán mi nombre a algún premio especial de la Academia, y ¿sabes una cosa? Se lo darán a algún incompetente y yo estaré en el infierno cagándome de risa.

Cazador blanco, Corazón negro. Clint Eastwood 

 

 

Una selección de Óscar Plasencia

Portada y montajes: David de la Torre