En su constante apuesta por fortalecer la colección «Tierra Poética», el todavía joven Grupo Tierra Trivium muestra una vez más su saber hacer editorial con la publicación de la Versografía Maldita, de Paco Gómez Escribano. Con el libro que tiene entre sus manos, el lector asiste al estreno en el lenguaje poético, en verso y prosa, de un autor experimentadísimo. Por una vez —seguro que no por última vez—, Gómez Escribano abandona la novela negra, ámbito donde está habituado a ejercer un trabajo fino de caracterización a través del lenguaje, y despoja sus letras de tramas y acontecimientos, con el objeto de ahondar en la angustia vital más profunda que bate sus alas con ganas ya en las obras previas. Pedro de Paz, amigo y compañero de lides del autor, lo anticipa en el elogioso prólogo que abre la obra: «lo incluido aquí es el reverso poético del árido mundo por el que transitan sus novelas».

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Para ello, Versografía Maldita se sirve de dos partes complementarias y diferenciadas por la forma: cuarenta y cinco poemas de tema y escenario eminentemente urbano, por un lado; treinta y una piezas de prosa, agrupadas bajo el título «Mi banco del parque», donde la ciudad se repliega, pasa a un segundo plano y todo lo llena el yo poético, con la persistente e intoxicante compañía de la soledad. Si la primera parte hace uso de ritmos audaces, versos libres al cien por cien, casi desbocados, que se resisten a anclarse en cualquier tendencia de la literatura clásica o actual, la segunda presenta una prosa elegante, equilibrada y muy visual. Asistimos a una magnífica secuencia progresiva y circular, casi como una canción con su estribillo, de encuentro con diversos espectros, entre ellos la muerte misma. El juego sugestivo de imágenes hace llegar al lector el olor del tabaco, el sonido del silencio, la tenue luz de gas de la farola. La precisión léxica y el dominio de los tropos al servicio de la expresión de lo más anodino de la existencia son evidentes en ambas partes del libro. La libertad versificadora llega al extremo en un camino del que brota a borbotones ese yo poético repleto de aristas, fundamentado en vivencias de otro tiempo ahora congeladas, que emerge de un charco de lodo donde pugna por no hundirse, a pesar de haber buceado hasta alcanzar su máxima hondura. En este punto, no queda más remedio que volver al prólogo, a las palabras del amigo y colega de trincheras: «lo que Paco ejerce y lo que nos regala en las dos partes que componen este libro es literatura de subsistencia y de resistencia». El don viene acompañado, dice también De Paz, del impulso por sobreponerse a una vida tan sórdida como cautivadora que le contagia, irremediablemente, a quien se sumerge en estos versos.

El juego sugestivo de imágenes hace llegar al lector el olor del tabaco, el sonido del silencio, la tenue luz de gas de la farola. #reseña de @rosaggv #VersografíaMaldita @gomezescribano @TierraTrivium. Clic para tuitear

Entre sus herramientas, Versografía maldita cuenta con una densidad intelectual importante, no exenta de cierta ironía, que anhela juguetear con quien se acerca a sus líneas, y lo hace desde el propio título. Si la palabra Versografía evoca la idea de la biografía, capaz de enredarse en metáforas deslumbrantes aunque provengan de los aspectos más grises de la existencia rutinaria, en la segunda parte del título, Maldita, resuenan los acordes del jazz, repiquetean los hielos en los vasos de whisky, choca contra el suelo la persiana del bar que cierra para siempre. Todo lo impregnan la oscuridad de la calle sucia, el hastío vital que borbotea y en el que el lector chapotea palabra tras palabra, línea tras línea, verso tras verso. La ciudad se vuelve trasunto del autor, que tiñe con su oscuridad las páginas de la Versografía Maldita (¿o es al revés?) y hace de ellas una letanía monocorde, aplastante a veces, imagen cadenciosa de la incapacidad de sentir, del vacío existencial que, como un agujero negro que todo lo contagia de su grisura, aqueja al yo poético. Y ofrece, mientras, una visión unitaria en temas, tonos y formas, no sólo por lo que respecta a las dos partes del libro, sino también al resto de su literatura, la que lo ha consagrado como novelista.

Resuenan los acordes del jazz, repiquetean los hielos en los vasos de whisky, choca contra el suelo la persiana del bar que cierra para siempre. #VersografíaMaldita @gomezescribano @TierraTrivium #Reseña de @rosaggv . Clic para tuitear

Se avecina, pues, una nueva consagración, un bautismo de fuego que Tierra Trivium coloca en bandeja a su público, cada vez más amplio y fiel. Y los lectores de Paco lo agradecen.

Y recordad que Versografía Maldita se sortea el día 15 junto a otros tres libros de autores de referencia dentro de la novela negra. Os informamos AQUÍ

 

Versografía maldita, de Paco Gómez Escribano: un bautismo de fuego poético para un novelista consagrado

 

 

 

Versografía Maldita

Paco Gómez Escribano

Grupo Tierra Trivium

 

 

 

 

 

 

 

Reseña de Rosa García Gasco

 

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