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Episodio VIII: Los últimos Jedi

Si al final de ver Episodio VIII: Los últimos Jedi, el cuerpo te pide aplaudir (y ves que no solo aplaudes tú sino el resto del público asistente en la sala), significa que la fuerza que ya había despertado hace dos años en el anterior Episodio, sigue muy viva, que ha superado bien la presión de tener que estar o no a la altura de las expectativas de los más feroces críticos y fans. Celebramos pues que la Fuerza siga viva  en un momento de gran peligro para la Resistencia, aunque sea solo «una chispa» de esperanza encarnada en la figura —sublime otra vez— de Luke Skywalker.

@RevistaMoonM vuelve al universo #StarWars de la mano de @XavierAlcover: Somos esa chispa que enciende el fuego que restituirá la República. Share on X

1.—Personajes de Episodio VIII: Los últimos Jedi

Luke Skywalker y Rey

Los últimos Jedi

Solo una vez vi esta fuerza bruta. En Ben Solo. Entonces no me asustó tanto. Ahora sí

Kylo Ren

Los últimos Jedi

Kylo Ren ¿o Ben Solo?

Princesa Leia

Los últimos Jedi

La princesa empoderada

No podía ser de otro modo. No podía aparecer Luke como la figura de un viejo maestro cuya misión fuera transmitir a Rey toda la sabiduría de los Jedi. Es más, el film tampoco pretende reducirse a un entrenamiento impartido por Luke a su única padawan. Precisamente, se juega un poco con la idea de que Rey, al ser una alumna aventajada, tampoco necesita un intenso entrenamiento de iniciación a la Fuerza. Se sospecha —pero nunca se nos confirma— que nuestra valiente protagonista es una Skywalker más, al igual que Kylo Ren, cuyo nombre real es Ben Solo Skywalker. Ambos tienen un poder muy parejo y una conexión mental extraordinaria y, sin embargo, Ben Solo decide seguir –y nunca mejor dicho– en solitario su camino hacia el Reverso Tenebroso, muy al contrario que su presunta prima, Rey, quien llegará a ser tentada por él para poder «dominar juntos la galaxia».

Así pues, el secreto familiar sigue bajo llave a expensas de la tercera entrega de la saga, pero tampoco permite grandes especulaciones, pues si Rey no es hija de Luke, ¿de quién podría serlo? ¿De Leia y Han? Esta última teoría no tiene mucho sentido si tenemos en cuenta que Leia y Rey han coincidido en varias escenas en las dos últimas películas y que apenas han mostrado un mutuo mínimo reconocimiento. Quizá se trate de otra niña más —con gran cuantía de midiclorianos en sangre— escondida a propósito con el objetivo de protegerla del Imperio en un planeta de mercenarios y esclavos como lo fue en el pasado Tatooine para Luke, su presunto padre. En la tercera entrega es posible —porque en esta saga no hay nada previsible— que sea Rei quien le diga a Luke: «No, yo soy tu hija». Puestos a imaginar… ¿quién sabe?

2.—Personajes de Episodio VIII: Los últimos Jedi

General Hux

Los últimos Jedi

El «paliducho»

Poe Dameron, Finn y Rose

Los últimos Jedi

Poe, Finn y Rose. Fotografía de Annie Leibovitz para Vanity Fair

Snoke

Los últimos Jedi

Snoke, interpretado por Andrew Serkis, se da un aire a Gollum ¿o es imaginación nuestra?

Amilyn Holdo

Los últimos Jedi

Otro estilo…

DJ

Los últimos Jedi

Benicio del Toro es DJ, ¡Don’t Join!

Como decía, Episodio VIII: Los últimos Jedi va mejorando y mucho a medida que avanza. Al principio, simplemente te metes de nuevo en el Mundo Star Wars —que no es poco difrute— esperando que acaben de cuajar en esta nueva saga personajes secundarios como el piloto Poe Dameron o el exstormtrooper Finn, o esperando sorprenderte con personajes secundarios nuevos como el que encarna la flamante Laura Dern o el propio Benicio del Toro, o hacerlo con planetas inhóspitos e insospechados que ya nos presentaron en el anterior filme, como Ahch-To, e incluso planetas memorables que habían aparecido en anteriores Episodios de la saga antigua, como el planeta helado de Hoth. Agradables sorpresas en clave de guiño al fan más purista pero también dando un guiño a los fans de Star Wars que todavía no habían nacido.

 

Somos esa chispa que enciende el fuego que restituirá la RepúblicaEpisodio VIII: Los últimos Jedi.

 

La princesa Leia da mucho cuerpo al film, sin duda, así como el viejo Chewbacca, capitán del indestructible Halcón Milenario, quien se reencuentra con Luke Skywalker en una escena tan sorprendente como divertida. Por cierto, papel discreto el de Chewie, huérfano de Han Solo, aunque acompañado ahora por la gran protagonista, Rey.

En Episodio VIII: Los últimos Jedi, se da protagonismo tanto a los nuevos (Ben y Rey) como a los viejos (Luke y Leia) y, sin duda, se les da la épica que merecen como Jedis que son, aunque Ben se haya pasado al Lado Oscuro de los Sith.

Es positivo decir que la película juega al despiste con el espectador en lo que respecta al argumento. Es decir, los guionistas hacen ver que ciertas escenas serán previsibles para después, de repente, sacarse un conejo de la chistera y dejar al público boquiabierto.

El film transcurre como si fueran dos films paralelos —exactamente igual que los clásicos—, es decir, por una parte nos cuentan la situación de la Resistencia pro-República, casi extinguida en la Galaxia en detrimento de la Primera Orden —el Nuevo Imperio– encabezado por el malvado Líder Supremo Snoke. Un muy buen personaje que muere precipitadamente sin haberse exprimido lo suficiente (y ese es el punto más decepcionante) pero que, sin embargo, muere (o es apartado fulminantemente) por un solo propósito: potenciar todavía más al auténtico villano de la película, Kylo Ren, del cual se va insinuando a lo largo del metraje que podría saltar de un momento a otro al Lado luminoso de la Fuerza.

En efecto, un giro realmente espectacular es, sin duda, ver a Kylo Ren traicionando al poderoso villano Snoke, liberando a Rey de su yugo, de la oscura pretensión de convertirla en Sith, y luchando junto a ella como dos auténticos espadachines jedi, para que, poco después de eliminar a Snoke y a la Guardia Roja del Líder Supremo, él se autoproclame Líder Supremo y le proponga a ella pasarse al Reverso Tenebroso. Ahí, la atractiva idea de ver a Kylo como un nuevo héroe jedi, se desvanece. Sin embargo, la idea de que Ren salva a Rey de las garras de Snoke queda en la retina de muchos. Es decir, el espectador no acaba de creerse que Kylo Ren sea tan y tan malvado (que lo es y mucho, ojo, y lo demuestra a lo largo y ancho del film). Sin embargo, quizá el bien todavía está en él, pues no en vano renuncia a apretar el botón para matar a su madre, Leia Organa.

Por su parte, Luke Skywalker, su mentor, lo da por perdido y lo considera como su propio fracaso personal. Sin embargo, Luke, cerrado en la Fuerza desde hace años y viviendo en el Primer Templo Jedi en el planeta solitario de Ahch-To con una entrañable tribu nativa (cuya misión es proteger los libros sagrados del Primer Templo), decide completar el entrenamiento de Rey y dar una última esperanza a la Rebelión antes de unirse a Yoda, Anakin y Obi-Wan en el Más Allá, donde reside la Fuerza Universal. Papel estelar de Mark Hamill, cuyo personaje no trata de reeditar nunca (lo cual hubiera sido un grave error) a su viejo mentor Obi-Wan Kenobi.

 

Te enseñaré el camino de los Jedi y por qué deben extinguirse. Episodio VIII: Los últimos Jedi.

 

También es estelar el papel de Carrie Fisher-Leia Organa y creo que en Episodio VIII: Los últimos Jedi, se paga una vieja deuda con el feminismo y su estrecho vínculo con la épica: si Leia siempre ha sido un Jedi, ¿por qué se potenció siempre más a Luke? Si bien es cierto que Leia rompió moldes como princesa y se erigió en una valiente y competente líder de la República, también es cierto que en los filmes antiguos nunca se dio pie a que desarrollara sus poderes Jedi más allá de su innata capacidad de detectar conmociones en la Fuerza o la telepatía constante con su hermano Luke. Eran otros tiempos. Ahora, en Episodio VIII: Los últimos Jedi, la comandante Leia Organa da un paso más en su papel de heroína y, aunque no llega a aparecer con un sable láser, sí da muestras de una extraordinaria fuerza jedi en plena guerra contra la Primera Orden y creo que, de este modo, se hace justicia y su personaje se ajusta mejor que nunca a su auténtica condición de Dama Jedi.

#StarWars. En Episodio VIII se paga una vieja deuda con el feminismo y su estrecho vínculo con la épica: si Leia siempre ha sido un Jedi, ¿por qué se potenció siempre más a Luke? @XavierAlcover nos lo cuenta. Share on X

3.—Personajes de Episodio VIII: Los últimos Jedi

Yoda

Debo mencionar una de las escenas más entrañables de Episodio VIII: Los últimos Jedi. La aparición de Yoda dialogando con Luke y ayudándole a quemar el Primer Templo Jedi. «Sin palabras quedado me he. Libros solo son».    

Los últimos Jedi

Querido Yoda, ¿es cierto que los libros destruidos se han?

En definitiva, el film va mejorando a medida que avanza, acrecienta la tensión poco a poco, y va dando giros inesperados de guion que te dejan más o menos «tieso». El final es muy bueno, muy emocionante y entrañable, pero es lo único que no voy a desvelar.

¡ADIÓS LUKE y LEIA! Os veremos en el siguiente episodio. Luke, desde el otro lado (aunque Marc Hamill esté vivo) y Leia, quizá digitalizada (Carrie Fisher, lamentablemente, ya nos dejó) o quizá también desde el otro lado…

Un buen y merecido film de homenaje a ambos.

Te enseñaré el camino de los #Jedi y por qué deben extinguirse. #StarWars. Episodio VIII: #LosÚltimosJedi. Una opinión de @XavierAlcover. Crítica con #spoilers. Share on X

 

Episodio VIII: Los últimos Jedi. Una opinión de Javier Alcover

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