Veintidós relatos habitan las páginas de Como si fuesen personas, la primera incursión de Antonia Mª Carrascal en este género narrativo. Después de obtener reconocimientos y premios y hasta de pasearse por la novela, la poeta sevillana ofrece esta selección de historias e incluso de retratos de tipos humanos, en una variedad prácticamente infinita. El prólogo de Néstor Belda, amigo y maestro de la autora, aprovecha su trato personal para preparar al lector a aceptar el estilo descarnado y distante, en el sentido brechtiano del término, que alienta estas páginas. Así es porque Carrascal permite e invita a que saquemos nuestras propias conclusiones, tanto por lo que respecta a las tramas, como a las motivaciones de los personajes y a los finales, que son, con gran frecuencia, abiertos. No podemos sino estar de acuerdo con Belda cuando afirma que en Como si fuesen personas «no hay dramatismo impostado». Y más aún concordamos cuando habla del arte de la autora como el resultado de una convicción profunda y una personal elegancia, consistente en «no juzgar ni explicar lo que cuenta, y así crear un espacio reservado a la experiencia personal del lector».

Veintidós relatos habitan las páginas de Como si fuesen personas (@edenhuida), la primera incursión de la #poeta Antonia Mª Carrascal (@CarrascalMara) en este género narrativo. @rosaggv. Share on X

Como si fuesen personas: diálogos vivos y una variedad humana infinita

Hablamos más arriba de variedad infinita y de una amplia representación del género humano en estos relatos. Se trata, ni más ni menos, de la diversidad natural de los individuos más corrientes. Pero no hay literatura en lo más corriente, a no ser que haya unos ojos que miren la realidad con agudeza. Y eso es lo que hace Antonia Mª Carrascal: mirar, inspeccionar e investigar de una manera tan fina y una atención que, de no ser poética y literaria, sería casi científica. Respondiendo al juego que proponen el título del volumen y el relato que lo corona, podemos pensar en la autora como en una bióloga que estudia los comportamientos de los seres que pululan por aquí, como si fuesen animales dignos de sesudos estudios o documentales televisivas.

Además de la variedad y la observación, desempeña un papel importante en Como si fuesen personas la distancia a la que también nos hemos referido al comienzo. Esa ausencia de interpretación propia de los hechos, al menos aparente, y ese mostrar sin juzgar que exhibe Carrascal de manera tan particular. El ser humano, y más el abigarrado desfile de personajes, es raro y curioso per se, y lo que resulta tan claro no es preciso explicarlo. Basta que nos muestren desde sus ojos un mundo igualmente abigarrado, deslumbrante no siempre para bien, donde la vida termina de destruirse o se levanta para recomponer sus pedazos. Nada más animal, pocas cosas más humanas.

En Como si fuesen personas (@edenhuida) @CarrascalMara mira, inspecciona e investiga de una manera tan fina y una atención que, de no ser poética y literaria, sería casi científica. #reseña @rosaggv. Share on X

Los temas y tonos son múltiples entre un relato y otro, como lo es el uso del narrador: a veces en primera persona, otras omnisciente, Antonia Mª Carrascal se atreve incluso a simultanearlos en algunos relatos, como en «Pero ¿qué ha pedido Estelita?», cuyo protagonista deja entrar en su mente inocente y abotargada al lector, gracias a un artificio que la autora maneja con habilidad: el flujo de conciencia.

Pero dentro de esta viaredad infinita también hay elementos comunes, naturalmente. El más llamativo puede ser el uso de los diálogos, configuradores de escenas de una viveza extrema que permite a la acción avanzar a través de la visualización directa del lector. En muchos de los relatos de Como si fuesen personas, tenemos la sensación de estar contemplando obras de microteatro y sólo necesitamos de la voz del personaje para imaginar rasgos, caracteres, gestos, disposiciones físicas y morales. «Es un picapinos», un relato construido a través del recurso del narrador testigo, similar a una cámara de vídeo, constituye el paradigma a este respecto. Nos recuerda, además, los peligros de la monopolización del lenguaje, que llega a vaciarse de contenido y nos lleva a pensar, por ello, en ciertas obras de Ionesco. No es menos hábil el uso de las voces configuradoras de espacios y de estados de ánimo en otros, como «Un dulce tránsito», «Virgo clemens» o «Un arroyo bajaba de la sierra revolcándose», donde las descripciones tradicionales pasan a un segundo o, incluso, tercer plano.

Muchos de los #relatos de Como si fuesen personas crean la sensación de estar contemplando obras de microteatro y sólo necesitamos de la voz del personaje para imaginarlo en toda su dimensión. @rosaggv @edenhuida @CarrascalMara. Share on X

La ternura y la compasión ocupan un lugar destacado en Como si fuesen personas. Incluso en aquellas historias que parten de un descenso a mundos más oscuros, como «No estoy sola» o «Doble sombra», tras cuya lectura necesitamos mirar a ambos lados en la calle, por si nos persiguen. Hay ternura también en la sordidez del recuerdo de la protagonista de «Virgo clemens» o de «¿En qué puedo ayudarte, cariño?». Incluso aparece, mezclada con una enorme amargura, en «Luces rojas y amarillas», vivo retrato de la degradación social, física y moral de su protagonista. Pero la sonrisa que nos provoca el humor inocente de «Una compra precipitada», la dulce infancia retratada en «¿No es extraño que no lo recuerde?» o la ironía vengadora de «Un dulce tránsito», contrarresta esa sensación agria y pone el bálsamo necesario en la herida abierta.

Antonia Mª Carrascal es poeta, no hay más que echar una ojeada a su nutrido currículo literario. Pero esa calidad y cualidad poética están lejos de pasar inadvertidas en estas páginas. Y se agradece ese cuidado de la autora en las palabras, el manejo de los ritmos, el equilibrio en las oraciones. La caracterización por medio del lenguaje, la aparente asepsia que abre camino a la imaginación del lector, hacen de Como si fuesen personas una obra que se disfruta y que hace mella, a partes iguales.

La caracterización por medio del lenguaje y la aparente asepsia que abre camino a la imaginación del lector, hacen disfrutar de la #lectura de Como si fuesen personas. Pero también hace mella. @rosaggv @edenhuida @CarrascalMara. Share on X

 

Como si fuesen personas, Antonia Mª Carrascal:

 

Como si fuesen personas

Mª Antonia Carrascal

Ediciones En Huida

 

 

 

 

 

Reseña Rosa García Gasco

Montaje de la portada David de la Torre

 

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