Laura Antonelli, un mito erótico que solo buscaba el olvido

Perseguida y acosada a lo largo de varios años por fotógrafos y cronistas indiscretos, Laura Antonelli quedó sola, olvidada y prisionera de la depresión después de haber sido arrestada por posesión de drogas en abril de 1991. Desde entonces, libró una dura batalla judicial que terminó arruinándola. «En ese momento debía recibir ayuda y asistencia, pero en cambio todos mis compañeros de profesión me trataron como si fuese una criminal. La verdad es que no nací para el cine, ese mundo poblado de ratas», solía comentar con amargura.

La ex diva erótica de los italianos, vivía retirada en las afueras de Roma,  con mil euros de pensión que apenas si le alcanzaba para vivir ya que solía dar parte de ese dinero a la gente más necesitada.  En 2010 el actor Lino Banffi lanzó un llamado público para ayudarla. Pero en una carta difundida por su abogado, la actriz pidió ser olvidada y declaró que para ella la vida terrena ya no tenía ningún interés.

Todos mis compañeros me trataron como a un criminal. #LauraAntonelli solo buscaba el olvido Clic para tuitear

Luchino Visconti, al hablar de sus películas, resumió sin quererlo, la tragedia de esa gran Giuliana, que interpretó Laura Antonelli en El Inocente.

Laura Antonelli, un mito erótico que solo buscaba el olvido. El Inocente, Luchino Visconti.

Laura Antonelli, un mito erótico que solo buscaba el olvido. El Inocente, Luchino Visconti.

«Mis filmes relatan frecuentemente la historia de unos personajes y su autodestrucción. Cuento estas historias como entonaría un réquiem porque me parece más justo y oportuno contar tragedias. En mis filmes, las relaciones alcanzan un punto máximo de exasperación. Los personajes son por voluntad propia, sea empujados por las circunstancias, terminan por encontrarse cara a cara consigo mismos. La protección que puede llegarles del amor, de la familia o de los amigos, les falta, y los privilegios del poder y del dinero no les basta para protegerles. Están solos. Sin esperanzas de poder cambiar nada en lo que a su situación se refiere y con frecuencia sin siquiera tener el deseo o la voluntad de hacerlo.»

Antonelli, una de las estrellas cinematográficas italianas más rutilantes en la década de 1970 gracias a películas que explotaron su atractivo como símbolo sexual, murió como quiso, alejada del mundo del cine que detestaba, y olvidada por todos aquellos que la utilizaron cuando era una mercancía que llenaba los bolsillos de los que decían quererla. Hoy, muchos nos sentimos un poco más solos.

Óscar Plasencia