Ha llegado la primavera y con ella la 37 Feria del Libro de Granada. Entre otras muchas novedades me he encontrado con una apuesta poética que me ha recordado a la poesia comprometida del maestro Celaya: Ciudad Refugio, del granadino Alejandro Ruiz Morillas.

Mientras nos hipnotizan con el flamante mundo de la globalización, las mercancías circulan con mayor libertad que las personas. En pleno siglo XXI millones de hombres huyen de la guerra y del hambre y no encuentran refugio en un planeta blindado por fronteras.

Ante este drama humano de dimensiones extraordinarias, Alejandro Ruiz Morillas lanza Ciudad Refugio, un poemario que no nos deja indiferentes, un grito a sangre viva que remueve cada poro de nuestra entraña:

Ni gritos, ni el ruido de hombres rotos con sus huesos
secos. Lo que más asusta
es el silencio.

#CiudadRefugio es un grito a sangre viva que remueve cada poro de nuestra entraña. #poemario de @AleRuizMo. @esdrujulaed. #Reseña: @pilar_garcia_ Clic para tuitear

Y a la vez lanza un mensaje de esperanza y de consuelo ante la impotencia que estos dramas humanos nos hacen sentir.

Porque simplemente, hay un lugar
siempre hay un último lugar
a donde, Señor, no llegarán sus órdenes.

La tierra se ha vuelto monopolio de unos cuantos que dominan los poderes económicos y que reparten las guerras, el hambre y la tierra a su antojo.

Ciudad Refugio es un poemario valiente en tiempos convulsos en los que la palabra frontera ha adquirido un significado atroz.

#CiudadRefugio de @AleRuizMo es un poemario valiente en tiempos convulsos en los que la palabra frontera ha adquirido un significado atroz. #Reseña: @pilar_garcia_ Clic para tuitear

Un estremecedor recorrido poético donde el autor nos saca de nuestro refugio para acompañar a los que no lo tienen en su búsqueda, en su pérdida:

 Una mujer que
apoya su cabeza en mi espalda
ya
no respira.

En su soledad:

Existimos como una mancha que sólo distinguirán las gaviotas cuando amanezca.

En su desarraigo, en ese intento de echar raíces en tierra de nadie sin olvidar las propias:

He escuchado crecer las raíces.
Un pequeño tambor o
pasos desde lejos. El polvo fabricando camino, o.

El poeta da voz a los desahuciados del mundo y sus palabras son armas que disparan hacia las conciencias de los poderosos y las nuestras. Porque hacen falta muchas palabras bala para despertar:

 Una tragedia, por norma, no puede ser cotidiana.

La poesía comprometida es parte de ese proceso que nos deconstruye para que seamos capaces de volver a sentir allá donde ya no queda piel para la herida. Anestesiados de la muerte nuestra de cada día. Desde el pequeño o gran espacio donde cada uno nos movemos a diario es posible comenzar con el ejercicio de empatía necesario. Un migrante nos dice:

Huir de lo que te persigue es estar vivo:
Nada en el miedo es absurdo. Tampoco el hambre.

La poesía comprometida es parte de ese proceso que nos deconstruye para que seamos capaces de volver a sentir allá donde ya no queda piel para la herida. #CiudadRefugio, de @AleRuizMo. #Reseña: @pilar_garcia_ Clic para tuitear

Siguen esos conflictos bélicos en el mundo en los que nadie quiere  intervenir y  en los que mueren millones personas y de los que Saramago hacía una dura reflexión en boca de terceros: mientras se maten unos a otros no tendremos que matarlos nosotros a ellos.

Hemos sido elegidos,
Son vuestras las banderas.
De los pájaros de acero.

Esos que, según él, forman parte de una cuarta parte del mundo que son para desechar porque no interesa. No son productivos, no reúnen los conocimientos adecuados, la tecnología sofisticada necesaria  para incorporarse al mercado laboral. ¿Tiene sentido este planteamiento del sabio Saramago a día de hoy? Lo dejo a su reflexión y criterio.

Millones de seres humanos huyen del hambre, de las vejaciones, de la injusticia y de las bombas, mientras nosotros seguimos poniéndoles muros con pasaportes o espinas.

Ciudad Refugio es esa llamada necesaria que nos recuerda que no estamos solos, que la esencia del ser humano es la relación con los otros y nos llama al compromiso:

Descolgado, medio muerto, de la valla
Se desploma un joven negro.
Hay una fotografía nuestra, desde este lado, un campo de golf.
Hombres vestidos para la ocasión, juegan.

Kilómetros de angustia separan vivir sin miedo, un presente de hambre y un futuro de paz y de pan. Mientras, un deseo planea entre los hombres de buena voluntad: que todos, todos, tengamos la condición de ciudadanos del mundo.

No podemos dejar pasar de largo este poemario que ha llegado hasta nosotros para concienciarnos de la fragilidad de una línea tan imaginaria como intangible, la de los que estamos de uno u otro lado.

No guardes silencio, te necesitan.

Por un mundo sin fronteras.

El autor donará los derechos de este libro íntegramente las asociaciones:

Asociación Zambra

Málaga Acoge

 

Ciudad Refugio, de Alejandro Ruiz Morillas. Por un mundo sin fronteras. Libro

 

Ciudad Refugio

Autor: Alejandro Ruiz Morillas
ISBN: 978-84-17042-80-6
Colección: Diástole
Páginas: 78
Idioma: Castellano
Última edición: Abril 2018
Formato: 22 x 15 cm.

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Reseña de Pilar García