Nueva sección "El tocadiscos". Hoy, Neil Sedaka con su inolvidable "Oh! Carol". Por J. J. Conde.En Forma (In The Mood), en «El Tocadiscos»

Por J. J. Conde

En Forma siempre fue una composición especial en los repertorios de las muchísimas agrupaciones musicales que poblaban la década de los 60. Era costumbre que se interpretara, entre otros muchos temas instrumentales, cuando las distintas formaciones daban un descanso a sus respectivos cantantes, en esas maratonianas ferias de provincia en las que uno tenía que vocalizar con el polvo del albero pegado a la garganta y en sesiones de tarde, noche y madrugada. Una barbaridad, como comprenderán. Pero es que por aquella época, lo de actuar durante un par de horas en un solo concierto y por un único día estaba reservado nada más que para los “grandes”.

Así que, ante estas circunstancias, yo, por lo menos, agradecía el que Glenn Miller se implicara también en el asunto y contribuyera con su granito de arena, caramba. Que era la ocasión para que los demás componentes del grupo se apuntaran a desarrollar y demostrar sus habilidades técnicas, con aquellos interminables recorridos de guitarra de punteo, guitarra rítmica, órgano, bajo y batería. Pues, póngale usted un “solo” a Pepe Roca en su stratocaster primera con esa finura suya cuando acariciaba las cuerdas; a Felipe, el de Isla, con su insistente aporrear de teclas en un instrumento colorao y a punto de derrumbarse; a Eli, de melena a la plancha y su cuidado trasteo; a Pepe Bayo, bajista de púa donde los hubiera, asomando su socarronería por encima de las gafas; y a Fernando, en plan afro, redoblando los tambores hasta hacerse sangre con las baquetas encintadas…

Todo un espectáculo, oiga. Que el rudimentario equipo con el que se tocaba y la escasa luminotecnia no importaba lo más mínimo. Porque sobre el escenario lo que había era puro divertimento, energía a raudales, acompasados movimientos del cuerpo y los botines de cuero negro con sus puntas dirigidas al cielo. Humor, mucho humor es lo que había. Y mezclándose con el humor, como es natural, la música. Esa música que tanto nos atraía, la hipnotizadora música, la música de los azules y electrizante que era la música… ¿Quién no se ha movido alguna vez al ritmo subyugante de En Forma?

 

 

In The Mood: @jotajotaconde y aquellos conciertos en los que la música se mezclaba con el humor. Share on X

 

En Forma: plagio, sexo y swing

Por Moon

Saxos, trompetas y trombones. Las gafas de Glenn Miller. El fraseo de The Andrews Sisters. Swing, Big Bands. Plagio. Sexo.

¿Plagio?

¿Sexo?

Perdona, ¿de qué estás hablando?

Estoy hablando de un tema escrito por Joe Garland y Razaf Andy a finales de los 30, cuyo título original es In The Mood, aunque en castellano lo hemos conocido siempre como En Forma.

Sí, En Forma. Lo estás tarareando, lo sé —has abierto el vídeo, ¿verdad?

 

 

Vayamos al meollo.

Cuando Garland y Andy compusieron InThe Mood no les importó «inspirarse libremente» en el riff de trompeta de un tema titulado Tar Paper Stomp, compuesto en 1930 por el trompetista Wingy Manone y publicado el mismo año por Champions Records, y por Decca en 1937.

No solo no les importó, sino que buscaron incansablemente un músico que consiguiera hacer de In The Mood/En Forma el éxito que andaban buscando…

InThe Mood fue grabada por Edgard Hayes en 1938, quien introdujo una batalla entre saxos tenores y un dueto de saxos barítonos, lo cual mejoró el tema y le facilitó un discreto éxito.

Pero Garland y Andy querían más. Mucho más. Contactaron con el popular clarinetista Artie Shaw sin que las negociaciones prosperaran.

Por aquel entonces, los esfuerzos de un joven Glenn Miller y su banda empezaban a ser reconocidos en el mundo del jazz gracias a su deliciosa Moonlight Serenade.

Conclusión: Garland y Andy vendieron In The Mood a Glenn Miller. Este le hizo unos arreglos y lo convirtió en un tema bailable que registró un gran éxito de ventas en pocas semanas. Miller compró los derechos del tema a Wingy Manone y este no volvió a abrir la boca más que para tocar la trompeta. Razaf y Andy quedaron más que satisfechos con la «operación».

Y el resto es…

¿Ya has terminado? ¿Pero qué pasa con el sexo?

Siempre pensando en lo mismo.

La letra de In The Mood es algo «picante». En realidad, in the mood es una expresión que alude al deseo de tener relaciones sexuales, un eufemismo que funcionó bastante bien con esta canción en la puritana sociedad estadounidense de la época.

Who’s the lovin’ daddy with the beautiful eyes
What a pair o’ lips, I’d like to try ‘em for size
¿Probar si esos labios son de mi talla?
¡Wow!
Lo demás (ahora sí)… es historia.
No tardé mucho en decir que estaba dispuesta a tener sexo contigo.
 
In The Mood con @jotajotaconde y @txaro_cardenas. Swing, plagio y sexo. ¿Sexo? Share on X

¡En Forma!